Verein deutschsprachiger Unternehmer, Freiberufler und Führungskräfte in Andalusien

Im Jahre 2002 wurde der Verein deutschsprachiger Unternehmer, Selbständiger und Führungskräfte, FORUM SEVILLA, mit dem Ziel gegründet, den Austausch von Erfahrungen, Kenntnissen sowie die Pflege kultureller, wissenschaftlicher, sozialer und wirtschaftlicher Kontakte zwischen der andalusischen und der deutschen Kultur zu fördern mehr>>.

Asociación Andaluza de Empresarios, Profesionales y Directivos de Habla Alemana

En el año 2002 se constituyó la Asociación Andaluza de Empresarios, Profesionales y Directivos de Habla Alemana, FORUM SEVILLA, con el objetivo de fomentar la accesibilidad de experiencias, conocimientos y contactos en el campo cultural, científico, social y económico entre las culturas alemana y andaluza. mas>>

Neuester Event

Treffen im Juni

Unser nächstes Sozialen Treffen findet am 9. Juni 2009 ab 20:30 h bei Clic in der c/ Albareda, 19 statt.
Dazu wird ein Referent eingeladen, der zunächst zum Thema ‘Rio Guadalquivir, Naturaleza, Turismo y Cultura’ (weitere Infos: actualidad 24 horas und Prodetour) sprechen wird.
Dannach wechseln wir zur Dachterrasse:

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Für die Zeit von 21:00 h bis 23:00 h gibt es ein Catering mit alkoholfr. Getränken, Rot- u. Weißwein, Bier, Tapitas, Salat, Moussaka, Nachtisch etc.

Die Kosten betragen 10 Euro für Mitglieder und 25 Euro für geladene Gäste.

Bitte bestätigt euere Teilnahme so schnell wie möglich, das erleichtert die Organisation.

Aktuelle News

“Los alemanes alucinan con los hipermercados de aquí”


Bernhard Roters. Fundador y director del Centro de Enseñanza de Idiomas CLIC
“Los alemanes alucinan con los hipermercados de aquí”
Hoy saldrá de su casa en Valencina para votar este alemán que llegó a Sevilla hace 28 años y cuya aventura vital ha cuajado en una empresa de 100 empleados que vivifica el casco antiguo hispalense con 4.000 alumnos al año.
En  la calle Albareda,  en la antigua sede de Campsa, tiene su sede central CLIC, el principal centro de enseñanza de idiomas en Sevilla. Un  lugar de permanentes elecciones europeas, norteamericanas y asiáticas, tanto por los sevillanos que estudian inglés, francés, alemán, chino, etc., como por los anglosajones, escandinavos, coreanos, etc., que eligen Sevilla para perfeccionar su nivel de español. Todos para su cualificación profesional, muchos para ser profesores con la maleta preparada para dar clases aquí o en Pernambuco.
CLIC existe por  obr a y gracia de  Bernhard Roters, un alemán nacido en 1954 en Metelen, pequeña población de la región de Westfalia y cerca de Holanda. “Es una zona muy agrícola, textil y católica. Un lugar donde o llueve o suenan las campanas. Somos cinco hermanos pero fui el único que sintió la necesidad de abrirse a otras culturas y vivir en un lugar diferente”.
–¿Por qué eligió el español?
–Fui a la Universidad de Colonia a estudiar inglés y español, y opté por el español porque no se podía hacer en Metelem y así me obligaba a salir. Conseguí trabajar en la Embajada de España, en Bonn. Después me enviaron a Colonia, dondé había una oficina que atendía a muchos emigrantes españoles que ya querían volver a su tierra, después de veinte años en Alemania.  Mi primer trabajo en España lo conseguí en Mallorca. Y da idea del desconocimiento que tenía de este país, porque me enviaron a un pequeño pueblo mallorquín, Santanyi, y allí casi nadie hablaba en español. Me dedicaba a pagar pensiones y también descubrí el analfabetismo, muchos ancianos no sabían escribir y firmaban con su huella. ¡Cuánto ha cambiado España desde entonces!
–¿Cómo llegó a Sevilla?
–Me habían hablado de ella emigrantes andaluces que retornaban. Había empezado estudios de antropología y quería conocer el Archivo de Indias.  Llegué en 1981. Era una aventura. Tenía que buscarme el sustento y opté por la enseñanza de idiomas. Tras diversas tentativas que no cuajaron, tuve que optar por arriesgarme a ser empresario en solitario o volver a Alemania. Y fundé CLIC.
–¿Qué recuerda de sus inicios?
–Fue una aventura de la que aprendí muchísimo. Empecé solo y ahora somos una empresa con cien trabajadores. La primera sede fue una casa antigua de la calle Santa Ana. Tras detectarse problemas estructurales, se reformó y ahora es un edificio de apartamentos para los alumnos que desean tener un alojamiento individual. En 1998 abrimos la sede de Albareda tras dos años de obras y sobresaltos, se descubrió que el estado del edificio era mucho peor de lo que parecía. Campsa se portó muy bien y se renegociaron las condiciones del contrato para afrontar la remodelación completa de las estructuras.  Lo más importante ha sido la elección de un equipo muy bueno por su formación y compromiso, en una empresa es clave poner en puestos de referencia a profesionales muy motivados.
–Perspectiva tiene para valorar los cambios en la ciudad a través de la vida cotidiana.
–Como sociedad de consumo han sido mucho más rápidos que en países como Alemania. Un ejemplo: Cuando llegué era muy difícil comprar queso camembert y café molido. Ahora los alemanes alucinan al ver los hipermercados que hay en Sevilla, son mucho más grandes.
–¿Le costó mucho conseguir alumnos fuera de España?
–Desde el principio tuvimos éxito, y en 1998 nos asociamos a International House, a la que pertenecen en todo el mundo 140 centros de idiomas. Permite una colaboración para homogeneizar los niveles de calidad, los métodos de enseñanza, la preparación de los profesores, etc.  Inicialmente, fuera de España pocos asociaban Sevilla a esa actividad.
–¿Cómo está Sevilla situada en este sector?
–En España, la que recibe más alumnos es Barcelona (por su aureola internacional), después Madrid (por ser la capital), Salamanca (como referente histórico en las universidades), Málaga (por la Costa del Sol) y Sevilla. Pero Málaga son casi todos en verano, mientras que Sevilla no sufre estacionalidad, tiene demanda todo el año. Para que una ciudad tenga tirón influye la calidad de la enseñanza, la calidad de los servicios que se les facilite en la ciudad y que ésta se ponga o no de moda. Barcelona hizo mucha propaganda de sí misma gracias a los Juegos Olímpicos. Valencia reacciona y le quita cuota de mercado a Barcelona. Sevilla se mantiene, Granada ha perdido.
–¿Cuáles son las ventajas competitivas de Sevilla?
–Casi todos los alumnos residen en el casco antiguo o en Triana y van andando a clase. El clima, tener playas cerca, ser una ciudad hospitalaria y amable, es fácil entablar relación con la gente y hacer amistades. Ser extranjero  es un factor de discriminación positiva en el ánimo de los sevillanos, salvo que parezcas un inmigrante.
–¿Es difícil dar alojamiento?
–No, muchas familias nos buscan  para ofrecernos alojar estudiantes. Lógicamente, para aceptarles vamos a ver las viviendas, les entrevistamos y decidimos.  A los alumnos se les ofrecen diversas opciones: vivir con una familia en régimen de media pensión; alquilar una habitación en un piso con derecho a compartir cocina y baño; un apartamento propio; o nuestras residencias en casas sevillanas en habitación con o sin baño propio. Tenemos cuatro casas, cada una entre 10 y 15 habitaciones, tres están por la zona de la calle Feria y la otra cerca de la Catedral.  Y también pueden combinar la estancia en Sevilla con nuestra sede en Vejer de la Frontera, en una casa del siglo XIX con  torre vigía, damos clases allí todo el año y así les acercamos la playa.
–¿Y la búsqueda de profesores?
–También son ellos quienes nos buscan y pasan o no nuestros filtros. Los tenemos norteamericanos, británicos, alemanes, franceses, o una chica de Taiwan y otra de Osaka que dan clases de chino y de japonés, respectivamente. Y españoles, claro, para la formación en español. En este sector los profesores se plantean su actividad laboral también como una aventura cultural. Todos hacen de sus vidas una ruta, por ejemplo empiezan en Sevilla, luego dan clases en Buenos Aires, años después en Moscú, etc. Lo que está aumentando mucho es la especialización en una segunda lengua, ya sean profesores de inglés o de español. Les damos cursos intensivos de cuatro semanas, con tutores, así como alumnos que no pagan por recibir clases en las que se foguean. Hasta de Singapur nos llegan profesores para recibir ese tipo de cursos.
–¿Campean bien la crisis?
–La crisis se nota en la reducción de alumnos que proceden de Estados Unidos y Gran Bretaña, por la depreciación de sus monedas respecto al euro. En cambio los alumnos sevillanos han aumentado, la gente cada vez está más concienciada de la importancia de tener un alto nivel de inglés y cada vez se plantea más la opción de trabajar fuera. Aunque sea un tipo de emigración como la de los profesores, interesados por otros mundos y culturas en los que también pueden enseñar español.
–¿Se valora en Sevilla lo que le aportan a la ciudad?
–Es un sector que genera riqueza por empleo, por alojamiento en casas, por gasto en comercios, bares, etc. Y hasta por la cantidad de matrimonios de dos nacionalidades que han surgido entre alumnos extranjeros y sevillanos. Hemos creado la asociación Español en Sevilla (EES), con otras escuelas de idiomas, para promocionar más en el extranjero este destino.
–En parte,  su negocio  se  basa en la mala calidad de la enseñanza de  idiomas en colegios e institutos.
–Pero ya empieza a dar sus frutos la labor de profesores de inglés en enseñanza bilingüe en centros públicos de Sevilla. Ahora hay mejores profesores de inglés capaces de impartir materias como Conocimiento del Medio en una lengua que no es la suya, y que los alumnos asimilen la doble lección de aprender los fundamentos de la materia y los de la lengua. Lo que más se nota en Sevilla, y demasiado, son las diferencias de nivel educativo en los colegios e institutos en función de la sociología del barrio.
07.06.2009 Diaria de Sevilla, de Juan Luis Pavón